El Colectivo San Lázaro–Cristianos Homosexuales–LGTB de Màlaga ofrece un apoyo y visión inclusiva de la familia
Ahora que se está celebrando el Congreso Internacional sobre la Familia en Madrid sería interesante que invitaran a otros colectivos para hablar de la realidad y el futuro del concepto de familia, una visión que sería muy enriquecedora como la que podría aportar el Centro de Orientación Familiar Inclusivo San Lázaro.
Se creó como una iniciativa del “Colectivo San Lázaro–Cristianos Homosexuales–LGTB” de Màlaga con el objetivo de ayudar a las personas LGTB desde una perspectiva cristiana y acogedora de su realidad sexual, brindándoles apoyo en su proceso de noviazgo, matrimonio o rotura de su relación mediante recursos educativos, talleres y acompañamiento espiritual. Se distingue, sin embargo, por su orientación, decididamente inclusiva de las distintas confesiones cristianas e inclusiva de los distintos tipos de familia. Se trata de un grupo ecuménico –formado por cristianos pertenecientes a tradiciones distintas-, que se reúne en un espacio de encuentro espiritual y en un ambiente de fraternidad, oración y respeto por las diferencias.
El Centro no cuenta con ninguna subvención y ofrece sus servicios gratuitamente, de manera desinteresada, a cuantos puedan necesitarlos. Colaboran en este proyecto, educadores, psicólogos y profesionales de distintos ámbitos. Entre ellos, también sacerdotes y pastores de distintas confesiones que ofrecen ayuda espiritual e imparten la bendición o el sacramento del matrimonio.
Actualmente, solamente tiene sede en Málaga. Pero algunos recursos pueden ofrecerse también en otras ciudades andaluzas, así como en Cataluña, Castilla y León, Galicia y Madrid.
Su actividad se centra, fundamentalmente, en la oración semanal, ecuménica y compartida con personas de cualquier orientación sexual, que tiene lugar todos los jueves a última hora de la tarde.
Así se intenta luchar contra la doble estigmatización de las relaciones homoafectivas. Por un lado el posible rechazo de la comunidad a la que se pertenece (iglesia, familia, amigos) y por otro rechazo del propio colectivo homosexual.
Las comunidades, en ocasiones, juzgan las relaciones homoafectivas como carentes de amor y fruto de un desequilibrio que hay que “sanar”, a veces incluso a costa de la persona. Por otro lado, el colectivo homosexual se aferra a la idea fácil del “todo vale”.
Ante esta situación, que les dificulta llevar de una vida normal y equilibrada, los homosexuales cristianos estiman que su lugar se encuentra en el fiel de la balanza: mostrando a unos que la homoafectividad es aceptada y amada por Dios y, a otros, que es posible mantener una relación de compromiso de fidelidad con otra persona.
Así, resulta fundamental entender todo tipo de familia cristiana, sin distinción, como iglesia doméstica, lugar de relación entre Cristo y las personas que se han comprometido en una relación de amor.
El deseo del Colectivo San Lázaro es expandir la idea de manera que los LGTB puedan encontrar ayuda cerca de su lugar de residencia. Para que esto sea posible, también piden la colaboración de otros voluntarios y entidades.
Si quieres saber más o ponerte en contacto con el Centro de Orientación Inclusivo San Lázaro, puedes hacerlo a través de las webs:
http://www.colectivolazaro.es.tl
http://cristianoshomosexualesmalaga.wordpress.com/

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